HERMANOS MAYORES
DE LA
HERMANDAD DE LINARES

 


D.Antonio Ramírez López (1937 a 1954)

 


D.Baldomero Moreno Espino(1955 a1957)

 


D.José Rodríguez Jimenez(1958 a 1960)

 


D.Agustin García Solano(1961 a 1963)

 


D.Tomás Zapatero García(1966 a 1969)

 


D.Santiago Granados Álvarez(1969 a 1972)

 


D.Blas Moreno Vega(1972 a 1975)

 


D.Cristobal Marín Cañete(1975 a 1978)

 


D.Manuel Salcines López(1978 a 1981)

 


D.Adriano Jimenez Alonso(1981 a 1984)

 


D.Antonio Rodríguez Carretero y Criado
(1984 a 1995)
Hermano Mayor Honorario desde 1995

 


D.Santiago Granados Muñoz(1995 a 2003)

D. Enrique Moreno Blasco (2003 a 2011)
D. Marcelino Barrena Solano 2011

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LA HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN DE LINARES

Desde que San Fernando dejara la imagen de Nuestra Señora en la atalaya de la Sierra, la Virgen tuvo culto, tal vez en pequeña escala, hasta que el Cabildo catedralicio habiéndose ya edificado el santuario y deseando que se le diera un culto más continuado e importante, lo encargó a la numerosa Cofradía del Hospital de la Lámpara o del Amparo, formada por los calceteros, que comenzaron a hacer más solemnes las fiestas, no sólo en la ermita sino también en la ciudad, dice Ramírez de Arellano a quien seguimos en esta cita: «Formando una feria que duraba los ocho días anteriores al de la Virgen de Linares, anunciada por una lucida cabalgata con chirimías y clarines, que iba recorriendo toda la ciudad».

Es posible que esta cabalgata fuera el preludio de la que corriendo el tiempo, sería la «Romería al Santuario de la Virgen Conquistadora y Capitana de Córdoba y a cuya Hermandad, debemos considerar como la más antigua de nuestra ciudad, si bien, y por muy diferentes motivos, tuviera algunos altibajos, sin obviar que a partir del año 1506, ya aparecen hasta 32 capitulares designados por el Cabildo para diputados del santuario, de los cuales dos eran dignidades, siete canónigos, veinte racioneros y tres medios racioneros, aunque también fueron reelegidos en varias ocasiones algunos de ellos, y cuya relación alargaría en mucho este artículo, pero sí queremos dar constancia de que la Hermandad de la Virgen de Linares no se constituyó debidamente reglamentada hasta los finales del siglo XV y aunque las crónicas señalan a otras hermandades que hicieron cultos a la Virgen Conquistadora de Córdoba, sí podemos señalar, pues hay constancia de ello en las Actas Capitulares del Cabildo, que el 20 de agosto de 1546 "se concedió al preboste y cofrades de Linares licencia para hacer la fiesta a Nuestra Señora", hecho que demuestra que ya en aquellas fechas existía una Hermandad».

Mas siguiendo los orígenes de esta antigua Hermandad cordobesa, debemos añadir que hubo un lapso de más de sesenta años, hasta llegar a 1635 en el que ya había una Hermandad constituida y cuyo Hermano Mayor se llamaba Juan Morales; pero la vida de esta Hermandad también fue muy efímera, ya que cada vez más decadente, llegó a extinguirse en 1646.

En 1660 se conoce una nueva Hermandad con Bartolomé de Leiva como Hermano Mayor y con reglas aprobadas el 15 de mayo de dicho año, y así fueron sucediéndose otras hasta el año 1861, en que «veinticinco señores, vecinos de Córdoba, solicitaron del prelado don Juan Alfonso de Alburquerque la autorización para la creación de una Hermandad bajo la advocación de María Santísima de Linares, cuyos estatutos fueron aprobados el mes de abril de 1863, pero advirtiendo a la Hermandad que estos estatutos no podrían ser modificados sin su conocimiento o el de sus sucesores.

En la Junta General celebrada con tal motivo fue elegido Hermano Mayor don José Vázquez de la Torre. Esta nueva Hermandad, a la que algunos autores llaman «la Hermandad moderna», se la puede considerar como punto de arranque para una serie de ellas con las que llegaríamos a nuestros días. Aquellos antiguos devotos de la Virgen de Linares solicitaron de la Reina Isabel II se declarase Protectora y Hermana Mayor Perpetua de la Hermandad, a lo que la reina accedió en un escrito enviado por el mayordomo de palacio, con fecha 13 de julio de 1863, manifestando que la soberana se declaraba «Protectora y Hermana Mayor Perpetua».

Pero a esto, tendremos que agregar, que en el año 1903 y por iniciativa de don Antonio Barroso, se solicitó de S.M. el Rey don Alfonso XIII que aceptara el nombramiento de Presidente Honorario, a lo que accedió el monarca, enviando un escrito que se conserva en el Archivo de la Hermandad, y por cuyo motivo y desde aquellas fechas pasó a denominarse
Real Hermandad.

 

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Por otra parte, también queremos dejar anotado, que S.S. el Papa Pío IX agregó el Santuario de Linares a la iglesia de Santa María de Roma, por bula expedida en la Ciudad Eterna el 2 de junio de 1867, concediéndole las mismas indulgencias y prerrogativas de la romana, esto, además de las indulgencias otorgadas por altas autoridades de la Iglesia, cuya nominación sería prolija, por lo que sólo añadiremos que Antonio María, arzobispo de Trajanópolis, con fecha 13 de julio de 1863, concedió 80 días de indulgencia en la misma forma que lo habían hecho otros prelados. Este arzobispo fue elevado a los Altares como San Antonio María Claret, fundador de la Orden Claretiana.

Por lo que dejamos dicho, aparte de las lagunas que hubo en cuanto a la fundación de hermandades, vuelvo a insistir que si el culto a Nuestra Señora la Purísima Concepción de Linares en nuestra ciudad, se inicia con el maravilloso regalo que el rey Fernando III el Santo deja a los cordobeses, al depositar la imagen de la Virgen, que la tradición cuenta que traía en el arzón de su caballo, en la atalaya agarena que encuentra en la falda de nuestra Sierra, donde puso su campamento y a la que no ha faltado el culto a lo largo de 763 años, debemos considerar a la Real Hermandad de Nuestra Señora La Purísima Concepción de Linares, como la más antigua de las Hermandades cordobesas.

Por último diremos, que el día 30 de abril de 1994, por el entonces Gobernador Militar de la plaza y provincia de Córdoba, general don Ramón Serrano Rioja, con motivo de haberse puesto la Agrupación Córdoba, que prestaba su ayuda de paz y concordia en la lejana Bosnia, bajo la protección de la Purísima Concepción de Linares, la Virgen Capitana y Conquistadora de Córdoba, a los pies de Nuestra Señora ofreció una oración en la que pidió especialmente «por los que lejos de nuestra Patria están llevando a cabo misiones de paz... Intercede, Señora, ante tu Hijo, añadió, para que se acabe allí la guerra y la muerte y que los hombres y mujeres de la Agrupación Córdoba que cumplen allí su misión regresen todos sanos y salvos».

HERMANOS QUE DEJARON HUELLA

Refiriéndonos ahora a la historia reciente de la hermandad, diremos que en el año 1936 fue elegido hermano mayor Antonio Ramírez López, y el 23 de enero de 1955 en nueva junta de gobierno fue elegido Baldomero Moreno Espino, un cordobés de infinita devoción, honrado trabajador y de gran dinamismo.

 


Baldomero Moreno Espino
Hermano Mayor Honorario
año 1.955

La Real Hermandad de Nuestra Señora de Linares sufrió un cambio radical en esta época, con el arreglo del santuario y obras en la iglesia, la construcción de un amplio comedor, mejora del camino, instalación de alumbrado eléctrico y un largo etcétera, en el que se incluiría la modificación de las romerías, que se efectuarían el primer domingo de mayo como romerías motorizadas y con la dotación de premios en metálico a las carrozas participantes en los concursos organizados con motivo de las mismas.


Cuando Baldomero Moreno cumplió a finales de 1957 el tiempo establecido para su cargo fue nombrado hermano mayor honorario perpetuo, sucediéndole José Rodríguez Jiménez, que continuó con gran acierto la obra emprendida por su antecesor y gran amigo.


Después. Agustín García Solano, conocido farmacéutico, lo fue a partir del año 1961, sucediéndole en 1964 Rogelio Portea, catedrático del Instituto de Segunda Enseñanza. Ya más cercanos a nosotros, en 1967 fue elegido Tomás Zapatero, por aquel tiempo administrador del diario Córdoba, que prestó gran atención y cariño a la hermandad, a quien sucedió en 1970 Santiago Granados Alvarez, un hombre emprendedor infatigable, que se ocupó no sólo del mantenimiento del santuario sino de acrecentar la devoción a la Virgen Conquistadora durante los tres años que ostentó el cargo; por su gran labor fue nombrado asimismo hermano mayor honorario perpetuo.

 


Santiago Granados Alvarez
Hermano Mayor Honorario
año 1.970

La siguiente sucesión recayó en Blas Moreno Vega, en 1973 que demostró, igualmente, su cariño y devoción por la Virgen Capitana.

El siguiente hermano mayor fue Cristóbal Marín Cañete, el cual fue sucedido en 1979 por , Manuel Salcines López, de gran devoción mariana.

La siguiente elección recayó en el letrado Adriano Jiménez Alonso de León, en 1982, también gran devoto de la Virgen de Linares. Le sucedió Antonio Rodríguez Carretero y Criado, hombre de gran cultura y pasión desmedida por la Virgen de Linares; fue elegido Hermano Mayor Honorario en Asamblea General Extraordinaria celebrada el 29 de septiembre de 1995. En éste mismo año, recayó el nombramiento de hermano mayor en Santiago Granados Muñoz. En la actualidad este cargo lo desempeña D. Enrique Moreno Blasco.

Mención aparte merece la figura de Antonio Ruiz Rubio, sacristán durante cincuenta años. Por su gran devoción y cuidados, fue nombrado, sacristán honorario perpetuo.



Antonio Ruiz Rubio
Sacristán Honorario Perpetuo
52 años de servicio 1.937 - 1.989